Prueba
Solamente quiero ver qué pasa.
No pasó nada.
No pasó nada.
Ensayos/comentarios/reseñas académicas/políticas/culturales.
Un curandero puede empezar o no con el fraude en mente. Pero, para su sorpresa, resulta que sus pacientes parecen mejorar de verdad. (...)
Esos éxitos pueden ser suficientes para convencer a muchos charlatanes de que realmente tienen poderes místicos. (...) Si es necesario engañar un poco en algún momento, se dicen a sí mismos que sirven a un propósito más alto. (...)
La mayoría de estas figuras solamente van detrás de nuestro dinero. Ésta es la parte buena. Pero lo que me preocupa es que aparezca un Carlos con asuntos más importantes en juego... un hombre atractivo, dominante, patriótico y rebozando liedrazgo. Todos anhelamos un líder competente, incorrupto y carismático. Nos aferramos a la oportunidad de apoyarle, creer en él, sentirnos bien. La mayoría de los informadores, editores y productores -arrastrados por el resto de nosotros- huirán del examen escéptico real. Él no nos venderá oraciones, cristales o lágrimas. Quizá nos venda una guerra, un chivo expiatorio o un ramillete de creencias más globales que Carlos. Sea lo que sea, irá acompañado de advertencias sobre los peligros del escepticismo. (...)
Creo que es una suerte que James Randi descorriera la cortina (desenmascarando a "Carlos"). Pero sería tan peligroso confiarle a él el desenmascaramiento de todos los matasanos, farsantes y tonterías del mundo como creer a esos mismos charlatanes. Si no queremos que nos engañen, debemos ocuparnos de ello nosotros mismos.
Una de las lecciones más tristes de la historia es ésta: si se está sometido a un engaño demasiado tiempo, se tiende a rechazar cualquier prueba de que es un engaño. Encontrar la verdad deja de interesarnos: El engaño nos ha engullido. (...)
Si a veces es más fácil rechazar una prueba consistente que admitir que nos hemos equivocado, es una información sobre nosotros mismos que vale la pena tener.